Logo Daewoo. Fuente: Google.

El caso Daewo

Esta semana vamos a hablar del caso de Daewoo. Esta empresa fue la que más sufrió las reformas económicas y el nuevo control hacia los chaebol que mencionamos en artículos anteriores. Esto se debió fundamentalmente a las cuestionables decisiones de su líder. A continuación, explicaremos el caso más detalladamente.

El conglomerado Daewoo

Kim Woo-choong fundó Daewoo el 22 de marzo de 1967. Comenzó siendo una empresa textil y muy pequeña. Como la exportación de estos bienes eran algo nuevo, Daewoo se centró en controlar el mercado más que en lograr beneficios. Sus cifras, tanto de ganancias como de exportaciones, no dejaron de crecer en los años venideros. En 1973, la empresa se aprovechó de las facilidades y ayudas del gobierno. Así, esta comenzó a abarcar nuevos sectores. Estos fueron: manufacturación de textiles, construcción, maquinaria, y comercio y finanzas en general. Además, Kim tenía una relación bastante cercana con el presidente de aquel momento, Park Chung-hee. Esto hizo que el gobierno le pidiese a Kim que su empresa absorbiese a otras que estaban en bancarrota. Gracias a su liderazgo y capacidad emprendedora, las compañías volvieron a salir a flote. Esto hizo que la popularidad y reputación de Kim ascendiesen increíblemente.

En 1979, Daewoo era la mayor empresa exportadora de Corea. Además, también era uno de los cinco conglomerados más importantes de la península. En 1982, ya incluía los sectores de maquinaria pesada, petroquímica, electrónica y telecomunicaciones. Durante esta misma década, Daewoo comenzó a orientar su empresa hacia el ámbito internacional. Sintiendo que el mercado nacional ya se le quedaba pequeño, sus ventas internacionales no dejaron de crecer. No obstante, cada vez se acercaba más la crisis económica.

La crisis de los chaebol

Como ya se ha mencionado, en 1997 se sufrió una gran crisis. En lugar de optar por una reestructuración y reducción en sus operaciones, Kim tomó otras medidas. Según sus palabras, Daewoo superaría esa crisis mediante el expansionismo, tal y como hizo en el pasado. Sin embargo, esto no funcionó. Debido a su ambición, la empresa comenzó a registrar grandes pérdidas. Además, muchos de sus productos se quedaron sin vender. Esta trayectoria continuó cuando en 1999, los activos comenzaron a perder valor. Con el tiempo, Daewoo entró en bancarrota y fue adquirida por otras empresas. Kim, que se tuvo que enfrentar a varios cargos por fraude, desapareció con su familia a finales de 1999. Sus últimas declaraciones tras escuchar las acusaciones en su contra fueron: «En Corea, la mayor parte de las empresas falsifican sus cuentas. No entiendo por qué el gobierno tiene tan cruzado a Daewoo y a mí».

Este caso nos ayuda a entender un poco más de cerca el sistema económico de Corea. Las fuertes reformas y el aumento del control llevaron a muchos chaebol al endeudamiento o, incluso, a la bancarrota. Esto hizo que las empresas coreanas tuviesen que adaptarse a una nueva etapa. Aunque estos conglomerados siguen siendo elementos principales de la economía de Corea, ahora hay un mayor control. El caso de Daewoo marcó el punto de inflexión, y gobierno coreano comprendió la necesidad de reformas.

Fuente:

  • Centre for Asian Business Cases
  • Universidad de Salamanca. Máster de Estudios de Asia Oriental.

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