El chamanismo en Corea

Más allá de la tradición confuciana.

Aunque muchos de nosotros identificamos Corea como un reino confuciano, sus raíces religiosas y filosóficas son mucho más profundas. El taoísmo, el cristianismo o el budismo también son creencias asociadas con el país. Sin embargo, no muchos saben que la filosofía, e incluso forma de vida, más destacable ha sido el chamanismo.

El musok o chamanismo en Corea es más antiguo incluso que el propio nombre de la península. Consiste en una serie de tradiciones basadas en la creencia de un mundo habitado por espíritus, y en prácticas que tratan de unir a esos espíritus con los seres humanos.

Los chamanes o musok-in suelen venerar a varios dioses y espíritus, dependiendo de la personalidad del practicante o de sus creencias. En general, consideran que todo en la naturaleza, ya sea una roca, un árbol, una persona o un animal, tiene un alma. De este modo, los musok-in ofrecen una forma de comunicarse con dichos espíritus. El musok se utiliza para resolver los problemas de las personas mediante la comunicación con el mundo espiritual. Así, los musok-in hacen de intermediarios entre el individuo que tiene el problema y el espíritu que tal vez pueda remediarlo.

Los seguidores de esta tradición no se describen exactamente como fieles, sino que simplemente acuden a los chamanes cuando necesitan tomar una decisión muy importante o difícil. Generalmente tampoco conocen las prácticas de los musok-in, sino que más bien los utilizan como consejeros. A su misma vez, estos últimos no tienen unos mandamientos que seguir, como en la mayor parte de muchas otras religiones, sino que no suelen tener normas, al menos que ellos mismos se las pongan.

Historia

Aunque el chamanismo tenga sus orígenes en Siberia hace cuarenta mil años, es una práctica que aún se mantiene en la actualidad. Cuando en la época Joseon (1392-1910) el confucianismo se convirtió en filosofía estatal de la península coreana, sus tradiciones patriarcales hicieron que el papel de la mujer quedase a un lado y que fuese marginada en el ámbito social. Esto, asociado al hecho de que la gran mayoría de los chamanes eran mujeres, ocasionó que se prohibiera la práctica del musok y relegaron a los musok-in a la última clase social, los cheonmin. No obstante, esto no hizo que la práctica desapareciese, sino que siguió habiendo clientes para los chamanes, tanto de las clases bajas como incluso de la realeza.

Hoy en día, aunque el cristianismo sea el nuevo protagonista de las religiones en Corea, el chamanismo sigue en pie, ya que esta práctica es una gran fuente de beneficios para los musok-in. Muchos de ellos realizar rituales muy caros para sus clientes, otros se anuncian en periódicos importantes y algunos tienen ya incluso aprendices.

Sin embargo, ser un chamán en la actualidad no es nada fácil. Por supuesto, aunque algunos terminan haciéndose ricos, otros apenas consiguen dinero. Según las palabras de la musok-in Hyun-ju:

Esta habilidad está considera como una maldición más que como un don (…). Si hubiese podido elegir, no sería una musok-in. Mi vida es solitaria e incompatible con la idea de formar una familia.

También afirma que todavía no se ha casado, ya que mucha gente tiene la superstición de que esto mismo hace que haya espíritus hostiles alrededor de Hyun-ju.

¿Cómo se transmite esta condición? ¿Es hereditario?

Como no hay un conjunto de normas o reglas que seguir, los rituales se van transmitiendo por regiones o pueblos. Según Hyun-ju, la mayor parte de los chamanes no colaboran entre ellos, pues piensan que sus dioses son los mejores.

Por otro lado, se pueden seguir dos procesos para llegar a ser un musok-in. El primero se conoce como seseupmu, y consiste en la herencia del título de chamán dentro de la misma familia; en la que alguien de mayor edad le pasa el nombre a alguien menor. Dentro de esta hay dos tipos: los shimbang, no están en contacto directo con los espíritus pero pueden unirlos; y los tangol, que no suelen creer en un dios específico como su guía.

El segundo tipo de iniciación es lo que se conoce como gangshinmu, que no tiene que ver con la herencia. Este se caracteriza por el shinbyeong o «enfermedad espiritual». Puede manifestarse de muchas maneras, como la pérdida de energía, las alucinaciones, escuchar voces, el insomnio… Por lo tanto, la persona que padezca estos síntomas será capaz de comunicarse con los espíritus.

Vida y rituales

Como ya se mencionaba en párrafos anteriores, vivir como musok-in nunca ha sido fácil, ni el pasado ni la actualidad. Según Hyun-ju, mucha gente teme a los chamanes por su poder espiritual y, por lo tanto, no socializan con ellos. Para la gente de a pie, a los  los chamanes se les visita cuando las cosas no van bien, y se les evita el resto del tiempo. Cuando se visita a un musok-in, este proporciona lo que se conoce como gut. Son bailes o canciones, que realizan mientras van vestido de colores, para comunicarse con los espíritus. Sin embargo, no todos realizan los mismos rituales. Algunos simplemente cantan y bailan, otros, por ejemplo, incluso pueden bailar descalzos en el filo de un cuchillo sin cortarse o levantar a una vaca del suelo y ponerla en un palo afilado. Demostrando, así, todo el poder que les han concedido sus dioses.

Los chamanes suelen realizar rituales en las casas o en las oficinas para atraer la buena suerte, por ejemplo. Aun así, el servicio más solicitado es el llamado jeom, que consiste en aconsejar de manera individual a la persona. Según la experiencia de Hyun-ju, la gente suele preguntar: «¿Cuándo me voy a casar?» o, «¿debería de iniciar mi propio negocio?». Normalmente, el jeom es el acto ceremonial que precede a lo que se conoce como gut. Sin embargo, este segundo paso puede llegar a constar 8 millones de wones o incluso más.

Aunque muchos extranjeros piensen que el chamanismo es algo casi obsoleto, Corea del Sur les demuestra que se equivocan. Como uno de los trabajos mejor pagados (si se tiene suerte) y una de las formas de vida más solitarias, el musok sigue recorriendo las calles de la península incluso miles de años después.

 

Fuente:
  • Hyuk-Rae, K. y Bok Song (2007). Modern Korean Society: Its Development and Prostect. Centre For Korean Studies, Institute of East Asian Studies, University of California (Berkeley).

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