Corea hace su cine internacional

Arranca el Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF), uno de lo más grandes e importantes en toda Asia y el más representativo en Corea del Sur. En esta 17ª edición, el festival ofrece un amplio abanico de proyecciones, con más de 300 películas procedentes de 75 países. Como casi todos los años, el principal foco de atención lo tienen las proyecciones chinas y surcoreanas. Y para ello no faltarán sus estrellas sobre la alfombra roja (1).

Este evento cinematográfico tiene mucha repercusión y así lo demuestra la meteórica venta de entradas que tuvo el film que abrió el festival. El thriller Cold War (coproducción China- Hong Kong), vendió todas sus entradas online en menos de minuto y medio. También parece más que previsible una actuación del artista del momento, Psy, que deleitará a los asistentes con su  “Gangnam Style”, como ya hiciera este pasado jueves en una multitudinaria actuación en Seúl.

El festival, que se celebra desde 1996 en la ciudad de Busan, cuenta con una programación de lo más amplia y variada. Especial importancia tienen las secciones dedicadas al cine asiático, sus nuevas corrientes y directores noveles. Los amantes del cine coreano podrán deleitarse con 33 proyecciones, dentro de las secciones de Cine Coreano Actual y Retrospectiva del Cine Coreano. Así mismo, dedican una amplia sección para cine internacional, en la que se enmarcan producciones  norteamericanas, mexicanas, uruguayas, italianas, israelíes, polacas y un sinfín de nacionalidades, entre las que encontramos una película española, White Belly, y dos coproducciones,  Here and There y Blancanieves.

Entre las cintas que suscitan especial atención se encuentra Camrade Kim Goes Flying , una comedia romántica norcoreana. El festival no contaba con una producción norcoreana desde hace 10 años, pero  lo que realmente genera expectación es si acudirán sus productores, cuya invitación no ha obtenido aún respuesta.

Otra de las proyecciones que provoca interés es la nueva obra del director surcoreano Kim Ki Duk.  El cineasta, con más proyección y seguidores a nivel internacional que dentro de sus fronteras,  estrena su polémica Pietá. Ganadora del León de Oro en el pasado Festival de Venecia, la película narra la historia de un hombre adeudado y violento y una mujer que misteriosamente se presenta como su madre y que pretende redimirle de todos sus pecados.

También, desde Corea del Sur y de la mano de Heo Jin Ho, se presenta una nueva versión de Las Amistades Peligrosas, Dangerous Laisons, ambientada en el Shanghai  de 1930.

Sobre films interesantes dentro del festival, podéis visitar este artículo (en inglés). Todo es poco para no perderse lo mejor del cine asiático actual.

El BIFF cuenta, así mismo, con charlas con cineastas, productores y actores, Master Classes y una ceremonia para homenajear a varios cineastas como Wakamatsu Koji, Agnieszka Holland, Shin Young-kyun y Arturo Ripstein. El evento, que desde el 4 al 13 de octubre, repartirá 13 galardones e intentará superar los más de 190,000 asistentes de su anterior edición, se configura por lo tanto en uno de los escaparates del cine asiático con más proyección a nivel internacional, y en otro acierto por parte de Corea del Sur en su compromiso por hacerse ver y oír en el mundo, con un evento que adquiere prestigio año tras año.

 

(1) Aquí podéis ver las principales estrellas en la alfombra roja del BIFF (en inglés).

Fuentes: www.koreanfilm.or.kr; english.chosun.com; www.arirang.co.kr; www.indiewire.com; spanish.yonhapnews.co.kr; blogs.wsj.com/scene; blogs.wsj.com/korearealtime; www.biff.kr.

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